El segundo proyecto Erasmus+ que lleva a cabo el IES VIRGEN DEL ROSARIO titulado H.O.P.E (Helping our Planet Earth) y que ha estado centrado en concienciar a nuestro alumnado en los diferentes tipos de contaminación que nos rodean ( del suelo, agua, aire y la acústica) además de buscar soluciones para reducir sus impactos, tocó a su fin la semana en la ciudad de Buruinesti, al noroeste de Rumanía. La delegación española representando a nuestro centro estaba formada por las coordinadoras del proyecto, Teresa Bejines y Patricia Moreno, además de nuestro director, Bruno Rivera y 4 estudiantes de 4º de ESO. Los 7 se reunieron con sus compañeros y compañeras de Turquía y Finlandia en la capital rumana para, junto con la coordinadora anfitriona, visitar la ciudad y al día siguiente emprender el viaje de 6 horas hasta Roman, donde las estudiantes rumanas acompañadas de sus familias les recibieron con una calurosa y emotiva bienvenida digna de cantantes de rock. De allí, fueron a las casas donde fueron acogidos con regalos y dulces típicos del país. Pero ahí no quedaron los sorpresas. El lunes tuvo lugar la ceremonia de apertura en el centro, la Școala Gimnazială Gheorghe Patrascu de Buruinesti y el equipo de H.O.P.E pudo admirar como todo el alumnado al completo se había vestido con la ropa tradicional rumana en su honor. Dulces, ramos de flores, canciones y bailes tradicionales siguieron en la fiesta y hasta nuestra delegación fue entrevistada para la televisión local. A continuación, los 24 estudiantes estuvieron haciendo juegos para romper el hielo, conocerse y crear sentimiento de grupo, que fue latente desde el primer hasta el último momento. Presentaciones culturales sobre las tradiciones de cada país y los personajes más destacables siguieron con la jornada para terminar en el patio realizando la ya clásica actividad de plantar árboles en cada movilidad. La tarde fue libre con las familias donde tantos estudiantes como familias pasaron una tarde divertida en la bolera. El martes el grupo hizo su primera excursión. En esta ocasión se desplazaron hasta las impresionantes montañas de Bicaz donde pudieron visitar la presa de la localidad y aprendieron su funcionamiento. Acto seguido dieron dar un paseo en barco por el lago que lleva el mismo nombre y tomaron un chocolate caliente para entrar en calor. Después de almorzar y comer dulces típicos del lugar, admiraron Bicaz Gorge, o lo que es lo mismo, el impresionante Lago Rojo. Llegó la tercera jornada y el grupo comenzó con una clase de informática para después pasarla trabajando en el proyecto y en el hilo conductor de la movilidad, la contaminación del agua, sus problemas y posibles soluciones para reducirla. Previamente, presentaron sus conclusiones sobre la contaminación acústica, que se trabajó en Finlandia. A media mañana realizaron talleres de igualdad donde el alumnado H.O.P.E crearon un taller donde plasmaron sus manos con tintas de colores. Llegó la hora de comer y el grupo al completo se trasladó hasta el Castillo de Miclauseni donde pudo degustar un menú a base de verduras que los mismos monjes cosechan en los alrededores para luego visitar el castillo, construido por una familia noble del lugar. La tercera y última excursión tuvo lugar el jueves donde las 4 delegaciones pasaron el día en Iasi, antigua capital de Rumanía visitando el Jardín Botánico, la Universidad y el Palacio de la Cultura. Por la noche tuvieron una cena acompañada por un tenor y una violinista de la Orchesta Nacional de Bucarest y que terminó con todo el grupo entonando bailes tradicionales de sus países. El viernes por la mañana los estudiantes de H.O.P.E en grupos multiculturales hicieron unos posters resumiendo estos dos años de proyecto y luego fueron sorprendidos con un desayuno junto con toda la comunidad educativa del Școala Gimnazială Gheorghe Patrascu que les despidió bailando canciones rumanas. Sin duda, fue un bonito y emotivo broche a este proyecto. Desde el IES VIRGEN DEL ROSARIO queremos agradecer a todas las familias y alumnado implicado en el proyecto H.O.P.E (Helping our Planet Earth) por haber acogido con tanto cariño a los estudiantes extranjeros el curso pasado y por haber tenido tan buen comportamiento en todas las movilidades. Además, nos sentimos muy orgullosos ya que todo el trabajo duro que implica un proyecto de esta envergadura ha merecido la pena al ver a nuestros estudiantes crecer como personas, mejorar su inglés, aprender otras culturas y, en definitiva, a ser a ser mejores ciudadanos europeos.










